.

.

viernes, 31 de enero de 2014

Monsters.

"Monsters are real, and ghosts are real, too. They live inside us. And sometimes they win." - Stephen King.

Su cabeza era un cúmulo de pensamientos. Temblaba violentamente, aterrorizada, a causa de aquellas voces que escuchaba únicamente en su cabeza, voces que nadie más oía ni percibía, los monstruos que vivían en su interior.
Sus piernas se doblaron, haciéndola caer de rodillas. Se sujetó al lavabo como pudo y volvió a levantarse para mirarse en el espejo.
Y  se encontró con un engendro, gordo, asqueroso y al que nadie querría. Eso era lo que veía (o lo que su mente le hacía ver). Un ser que no merecía haber existido nunca.
Incoscientemente, sus manos buscaron, deseosas, algo. Un objeto muy, muy peligroso. No era una pistola, ni tampoco una bomba, si no una cuchilla, la cual observó durante mucho tiempo. "Es mi única salida." pensó.
Una lágrima brotó de uno de sus ojos y recorrió la curva de su perfecta mejilla. Otra la secundó. Y otra. Y otra más. Era un círculo vicioso, soltabas una lágrima y salían todas, quisieras o no quisieras.
Hundió la cuchilla en su piel, decidida. Intentó reprimir una mueca de dolor, cosa que no consiguió, y dejó que la sangre fluyera, y que junto a ella salieran de ella toda su pena y su frustración, en un inútil intento de hacerla sentir mejor.
El dolor empezó a ser más y más intenso y más sangre comenzó a salir de sus venas, bañándolo todo de rojo, el suelo, el lavabo, el bidé.
Sus fuerzas la abandonaron una vez más, y se precipitó al suelo, golpeándose fuertemente la cabeza. 
Y cuando quiso darse cuenta, su "sueño" se había cumplido. Su corazón ya no latía, su cuerpo estaba frío y pálido como el marfil, y sus ojos color miel estaban abiertos de par en par. Pero también apreció lo bonito de lo que había perdido, porque la vida sí, puede ser extremadamente horrible en algunos casos, pero no hay que dejarse guiar por los fantasmas, hay que aprender a ignorarlos, porque si te dejas arrastrar te irás, y todo finalizará al fin, y no podrás ver cómo todo lo malo cambia, porque las cosas malas no duran siempre (aunque tampoco las buenas).

****************************************************************************
ESTO NO ESTÁ AMBIENTADO EN UNA HISTORIA REAL O ALGO POR EL ESTILO. T-O-D-O ES FICTICIO, AUNQUE ES VERDAD QUE SÍ HAY CASOS MUY PARECIDOS A ESTE, PERO NO ES MI CASO. GRACIAS POR LEER.

domingo, 26 de enero de 2014

Sentimientos escritos en papel.

(Esto lo he escrito para un concurso de mi instituto, así que me gustaría que si la utilizáseis o algo, me pidiérais permiso, que yo aceptaría encantada. Lo hago simplemente porque es importante para mí. En fin, dicho esto, ahí os la dejo)
PD: Su título es: "Las palabras se las lleva el viento; ojalá lleve estas hasta ti."
*******************************************************
 
A esa persona que siempre estuvo ahí cuando no había nadie:

Creo que te he escrito mil y una cartas con esta. No sé, pero siempre estoy pensando en ti. A cada momento, a cada minuto, a cada segundo, en cada lugar, hasta la cosa más ridícula me recuerda a ti. Es que por mucho que lo intente no consigo sacarte de mi mente, dejar de pensar en ti, en tu tímida y brillante sonrisa, en tus alegres e hipnóticos ojos color esmeralda, en tu voz grave, que es esas que encandilan si te hablan al oído, en tu risa, tan cantarina y musical, tan suave, tan tuya.

Eres el motivo de mi inspiración. Me das fuerza, coraje, fe, sueños. Me das todo lo que necesito, y eres el cual hace que mi corazón tenga un motivo por el cual palpitar.

Creo que esto es amor, aunque otros prefieren llamarlo fascinación, obsesión o incluso locura. Locura por alguien que está tan lejos y a la vez tan cerca. A una persona que me ha dado cosas y me ha hecho sentir cosas que pienso guardar en mi corazón bajo llave para no perderlas nunca, pase lo que pase.

Y es que tú, indirectamente, has hecho por mí más que nadie lo ha hecho jamás. Has salvado a esta alma muerta y desvalida de caer en el más grande de los vacíos, en la más profunda de las oscuridades, en los lugares más fríos e inhóspitos de mi interior. Has hecho que vuelva a amar, y aunque no me correspondas o no sepas de mí no me importa, estoy acostumbrada a esta mala y negra suerte que tengo.

Te preguntarás por qué escribo esta carta exactamente aparte de para decirte todo esto y así mostrarte todos mis sentimientos. Te escribo para darte las gracias. Porque no me dejaste, siempre estuviste ahí, escuchándome de alguna manera, diciéndome que yo podría con todo y que lo malo acabaría, y que para cuando eso sucediera, tú estarías ahí para decirme que estás orgulloso de mí.

Creo que no hay noche en la que no sueñe contigo. En la que sueñe en que todas las distancias se acortan, y que estamos a unos míseros centímetros. En la que te puedo dar las gracias y abrazar fuerte, fundirnos en uno, disfrutar de unos segundos únicos. En la que te escucho decir que me quieres. En la que soy realmente feliz.

Sé que estas líneas no son suficientes para poder transmitirte lo importante que has llegado a ser para mí en este tiempo. También sé que nunca leerás esto, pero no podía guardarme todo lo que siento. No esta vez.

Firmado por: Aquella alma que te querrá durante décadas, milenios e incluso una eternidad si hace falta.

viernes, 17 de enero de 2014

Yo te quiero, tú me quieres.

" — ¿Eso es lo que crees? 
 La voz de él la sobresaltó, porque había sonado muy cerca de su oído. Victoria se apartó de él, molesta, pero todavía herida en lo más hondo.
 — He renunciado a todo cuanto conozco — prosiguió Christian tras ella —. A todo el poder que me pertenecía por derecho. He dado la espalda a mi gente, a mi padre... incluso he renunciado a mi identidad...a mi nombre... por ti. Dime, ¿qué más he de hacer? Quizá cuando me veas caer a tus pies, muriendo por tu causa, seas capaz de comprender por fin hasta qué punto soy tuyo. " Tríada (Memorias de Idhún) - Laura Gallego García.

Algunas veces tendemos a dudar de los sentimientos de los demás por nosotros, y esto se debe a que somos demasiado inseguros. 
En mi opinión creo que todos esperamos que nos den mucho más de lo que nosotros damos en este tipo de ocasiones, y no debería ser así. En una relación el cariño tiene que ser mutuo, y a la vez, proporcional, porque si no una relación no funciona del todo bien.
Una relación es un: si tu quieres, la mayoría de las veces serás querido por igual, pero si tú no quieres, esa persona acabará por dejar de quererte, así de fácil.

martes, 14 de enero de 2014

Three cheers for sweet revenge.

Oh, la venganza, dulce venganza. Siempre recurrimos a ella cuando alguien nos ha hecho malo, y cuando digo siempre, es siempre. Siempre nos vengamos de aquellos que nos hacen daño, aunque sea indirectamente.
Cuando lo haces es como si por una vez, hubieses ganado esa batalla, como si fueses por primera vez un ganador en vez de ser un patético perdedor, y te sientes satisfecho.
Sé que no es algo bueno, porque a la vez que ganas también pierdes. Puedes perder a la gente a la que quieres. Puedes perder objetos. Puedes perder cualquier cosa. Y también puedes ganarte un gran problema.
Porque cuando haces esto es como si se desencadenara una cadena que nunca acaba. Es un rifirrafe constante, entre esa persona (o personas) y tú, y solo cesará cuando uno caiga, derrotado, o cuando uno decida parar y dejarse vencer. 
Nunca he mirado a esto como algo bueno, pero sí es verdad que hay veces en las que la gente necesita un poco de su propia medicina. Necesitan ver que al igual que ellos hacen daño, ellos también pueden salir muy mal parados.
Por último diré que, si te has vengado y crees que es justo, que disfrutes del espectáculo. Sé malo aunque sea por una vez, aunque alegrarte del mal ajeno no es algo que se deba hacer pero, ¡qué demonios! ¿Cuándo ellos no se han alegrado de alguna desgracia que hayas sufrido?

domingo, 12 de enero de 2014

Canciones de amor.

Hay mil maneras de transmitir nuestro amor. Puede ser mediante gestos, mediante palabras, mediante música... Cualquier cosa sirve, pero en relación con la belleza creo que lo mejor para expresar tus sentimientos y hacérselo saber es mediante la música.
¿A quién no le gustan las canciones de amor? ¿A quién no le hace estremecer una canción? ¿A quién no le hace llorar? ¿Y sonreír?
Seré una persona de otra época, porque ahora veo a la gente y ya no le gustan tanto este tipo de cosas. A las chicas ya no les gusta un: "Buenos días, princesa" al despertar, o que les digan te quiero constantemente. Y los chicos cada vez son más fríos, más distantes, más crueles, parecen que no están hechos para el amor.
Y esto me lleva a pensar en que si ahora todos estamos algo más reacios al amor, ¿qué será de todos nosotros? ¿Nos convertiremos en seres completamente independientes? ¿Sin sentimientos? ¿Sin alma?
La verdad es que espero que no. Espero que en un futuro se siga respirando al menos algo de amor en el aire, y que haya gente que dedique poemas, y sobre todo, canciones de amor.

sábado, 11 de enero de 2014

Esas voces que te hablan cada noche.

Odio esas ganas de llorar que me entran sin motivo alguno. Es como si todo se me viniera encima en centésimas de segundo y todo lo que me hace sufrir viniera a mi mente como un auténtico remolino de pensamientos, recuerdos y sensaciones.
Tus fuerzas y tu razón ya no puede ayudarte durante mucho más tiempo a soportar todo, y una lágrima sale por uno de tus ojos, lo que secunda a otra, y así sucesivamente hasta llegar al punto de que la situación se te ha ido de las manos.
Quieres parar, pero no puedes. Necesitas... Necesitas expulsarlo todo, necesitas liberarte de todos tus males, aunque esta no sea la mejor forma de hacerlo.
Enciendes cualquier cosa que pueda reproducir música y que tengas cerca, te dejas llevar por ella, tu dolor disminuye, no te sientes solo. Sientes que hay alguien ahí intentando decirte que sonrías, que tienes que intentar ser feliz, aunque de momento no lo seas, que las cosas no van a ser así siempre.
Y es entonces cuando levantas la cabeza y te haces una promesa a ti mismo. Te prometes que no volverás a caer (aunque probablemente lo hagas más pronto de lo que tú piensas) y que seguirás viva, por ellos, que te hablan cada noche y te dicen lo increíble que eres, aunque no sepan de tu existencia, y por ti mismo, porque no puedes rendirte tan pronto, porque el juego acaba de empezar.

domingo, 5 de enero de 2014

Vacío.

Mi mirada está vacía, y puede que mi corazón también. Es como si me faltara algo, ¿pero el qué? No paro de preguntarme todas las noches qué me falta, hasta que me he dado cuenta de qué es eso que necesito. Te necesito a ti. Sé que es cursi, pero necesito amor, pero no amor carnal, si no amor sentimental. Necesito sentirme querida, deseada, sentirme alguien especial... Y es curioso que seas tú por el cual muero, más que nada porque todo esto es imposible.
Sé que tus ojos azules, azules como el mar y tranquilos como la marea en calma, nunca me verán como algo más que una amiga (si es que para ti lo soy). 
Sé que nunca podré abrazarte fuertemente, estar mucho tiempo entre tus brazos, tocar tu pelo moreno y liso (aunque no tanto como el mío).
Sé que nunca seré lo suficiente para ti. Lo suficientemente mayor. Es triste que haya personas todavía que piensen que en el amor importa la edad. 
Nunca pararé de repetirme que no hay edad para amar, porque es sólo un número. Es el número de años que llevamos vividos, pero no indica por todo lo que ha pasado esa persona y cómo es en realidad. Porque una persona puede ser joven y a la vez haber vivido mucho en poco tiempo, y puede ser una persona de avanzada edad y no saber apenas nada de la vida. 
Cada persona es un mundo, y tú para mí eres el mío, por eso siento un vacío. Porque necesito algo que ayude a tapar todo aquello y me haga feliz, y no sé por qué, pero mi corazón y mi mente te han elegido a ti, para mi desgracia. 
Querido corazón, me gustaría que dejases de elegir tan mal de quién me enamoro y quién no, porque al final el vacío acabará siendo tan grande y acabaré cayendo en él. 


A toda aquella persona que nos trata bien y a la que tenemos confianza y cariño la tratamos de amigo, pero ¿muchas de esas veces esa persona se merece eso? ¿Ser, tu amigo?
En mi caso, por fortuna, sí. Él es una persona encantadora, generosa, amable, bondadosa, fiel y tranquila. En resumidas cuentas, un buen chaval.
No mentiría si dijera que en el mundo hacen falta más personas así, tan dedicadas, tan... tan buenas, simplemente. El mundo es demasiado cruel, y espero, que por nada del mundo, te cambie a su voluntad.
Lo mejor de una persona como tú es exactamente lo que hace que todo eso que te haga ser querido, y si quieres ser querido, no puedes dejar que el mundo te coja y destruya todo aquello que te hace ser quien eres. 
Dicho esto, felicidades, y espero que estas décadas que pasen por tu piel no acaben por dañarla, y que todas las cicatrices solo sean causadas por pequeñas batallas que todavía no has ganado. 
Y también, gracias. Gracias por estar ahí cuando nadie más lo estaba, puede que no dándome los mejores consejos, pero sí las mejores palabras que podría haber oído en aquellos momentos.
Pues lo que había dicho hace unos párrafos más arriba: feliz cumpleaños.