¿Nunca has sentido ese cosquilleo en las manos? ¿Cómo si nada más importase? ¿Ese: "Al fin tengo algo de suerte"?
Yo sí. Y puedo decir que, por fin, recibo una buena noticia después de tantas desilusiones. Ha llegado entonces, ¿mi hora? ¿mi momento? Es posible.
Quiero gritar de la emoción, quiero saltar de un lado a otro, quiero decir que por fin soy feliz aunque solo sea por un segundo. Porque... Porque yo también merezco ser feliz.
Nunca pensé que desearía tanto algo. Y menos que fuera la felicidad, porque es algo tan... tan tremendamente inalcanzable, tan pasajera, tan breve...
Y tampoco pensé que habría cosas tan pequeñas que pudieran hacer que mi alma se revolucionase de tal forma. Increíble, ¿verdad?
No sé explicarme ahora mismo. Siento que... que todo por una vez puede ir bien. Que puedo, de alguna manera, empezar a vivir una vida mejor.
¿Podré, entonces? Ojalá.