Hoy me levanté con el sabor de tus besos en mis labios. Con tu voz en mi cabeza y tu mirada invadiéndolo todo. Con escalofríos por todo el cuerpo al recordar tus manos recorriendo todas y cada una de mis curvas, tiñendo de cariño todas mis cicatrices.
He echado de menos todo.
Los secretos.
Las sonrisas.
Las caricias.
Los abrazos interminables.
Tu olor.
Tu sabor.
A ti, de todas las maneras posibles.
Porque me da igual cómo estés, cómo seas o de dónde vengas. No importa. Son cosas sin importancia cuando hablamos de tu alma. Del misterio de tu mente.
No me olvido de ti ni cerrando los ojos, comprobado está. Y me pregunto qué tienes para provocarme esto. ¿Un imán? ¿Drogas? ¿Qué?
¿Por qué eres tan adictivo? Ahora te quiero aquí, al otro lado de mi cama. Pero no solamente hoy, quiero que sea así todos los días de mi existencia.
No me olvido de ti ni cerrando los ojos, comprobado está. Y me pregunto qué tienes para provocarme esto. ¿Un imán? ¿Drogas? ¿Qué?
¿Por qué eres tan adictivo? Ahora te quiero aquí, al otro lado de mi cama. Pero no solamente hoy, quiero que sea así todos los días de mi existencia.