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jueves, 11 de diciembre de 2014

107.

Hija de las sombras,
¿a dónde vas?
¿a dónde se dirige
tu cuerpo hecho cenizas?

¿Qué buscas? 
¿Qué esperas encontrar?
En un mundo lleno de oscuridad.
De frío. De sufrimiento.

Hija de la luna,
¿Qué quieres?
¿Qué necesita tu alma
aún dolida
por todas las puñaladas recibidas?

Hija de la lluvia,
madre de la desdicha,
flor marchita.
¿Qué fue de ti, chica?

¿Por qué no hablas?
¿Por qué tampoco escuchas?
¿Por qué solo caes y caes
y nunca te levantas?

Hija del sufrimiento,
¿por qué tanto anhelo?
¿Por qué tantos recuerdos?
¿No es más fácil olvidar?

Hija de los desamores,
experta en ilusiones.
¿Por qué todas están rotas?
¿Por qué ninguna funciona?

Hija de las lágrimas,
fuente de preguntas,
dueña de las enredaderas
que poco a poco invaden su cabeza.

Hija de la vida,
poseedora de la gracia,
que tan poca gente
obtiene y se aprecia.

Hija de la sangre,
que brota de sus cicatrices,
pero que poco a poco desaparecen,
que dentro de poco, ya nada queda.

Porque tú,
hija de la experiencia,
al fin has encontrado
la última respuesta.

Porque tú,
hija de la soledad,
por fin has encontrado,
al pobre y devastado
ser que te estaba buscando.