«Para eso sirven los sueños ¿no? Para enseñarnos hasta dónde podemos llegar.»
¿Serías capaz de darlo todo por un sueño? Siempre me lo he preguntado, y la verdad es que nunca he hallado la respuesta a esa pregunta.
No sé si sería capaz de dejarlo todo por algo que no tengo, y que puede que no obtenga nunca. Aunque siempre quedará ese "Pero..." o ese "¿Y si...?" que te harán plantearte la posibilidad de intentarlo.
"Pero si no arriesgas, no ganas." "Pero sin esfuerzo no hay recompensa." "¿Y si lo acabas consiguiendo?" "¿Y si lo que arriesgas tampoco es tanto?"
Mis pensamientos me están volviendo loca. Decidir arriesgarlo todo es algo muy importante. Puedes perderlo todo en un abrir y cerrar de ojos, o tener todo lo que siempre has querido.
Somos avariciosos, ambiciosos, y por eso muchos de nosotros caemos de bruces con la realidad y lo perdemos todo. ¿Por qué? Porque de querer algo tanto acabas necesitándolo, o al menos, eso piensas. Pero no.
No hay muchas cosas por las que valgan pagar un precio tan caro por ellas. Por eso tenemos que mirar con ojo crítico, y pensar siempre en los pros y los contras. Porque muchas veces no hay que actuar con el corazón, hay que actuar con la cabeza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario