D, de demencia.
E, de error.
S, de soledad.
A, de acabó(se).
S, de sinfonías (amargas).
T, de terror.
R, de rencor.
E, de experiencia.
Y todas estas palabras, crearon este (bello) desastre. ¿Querrás tú, oh querido, arreglarme?
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