donde he perdido la noción de la noche y el día.
Sumergida en este estado de asfixia inminente,
en el que late mi corazón y pierdo la mente.
La caja la construí yo misma,
está hecha a mi justa medida.
No hay entrada, tampoco salida.
Se va cerrando, y yo acabaré comprimida.
Y grito, chillo y me retuerzo,
pero nadie parece ver mi esfuerzo.
Que me cuesta respirar aquí dentro,
y tengo miedo de que aquí se halle mi cuerpo muerto.
Parece que se acerca mi final inexorablemente,
todo muy lentamente.
Arduamente.
Dolorosamente.
Pero siento el crujir de mis tejidos,
y hasta se pueden percibir todos y cada uno de mis quejidos
a través de esta oscura guarida,
creada a partir de todas y cada una de mis heridas.
Voy perdiendo esta partida de ajedrez.
Admito que nunca se me dio del todo bien.
Ella hizo jaque mate otra vez.
Volví a ahogarme en el agua como un pez.
Nada va como debería,
ya que tengo que encontrar una salida.
¿Pero cómo puedo escapar
de esta opresión llena de maldad?
Todo perdió sentido.
He venido y me he ido.
La caja ha dejado de estar vacía.
Y ya por fin he descubierto que es de día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario