Y es que preferiría que me quitaran la razón
a que me quitaran los sentidos.
Por eso quizá hace tanto tiempo
que no sé qué es de mí.
Pero es que yo no puedo vivir sin ver
la luz del sol reflejada sobre ti cada mañana,
sin sentir el dulce contacto que provoca tu voz
cuando pasa a través de mi oído.
No puedo vivir sin apreciar el arte de tus manos
surcando el mar de defectos que es mi cuerpo,
sin tus labios sobre los míos
en ese baile infernal que es un beso.
Que si me quitan eso, me quedo débil
cual niño indefenso al que le hacen daño
con solo rozándole un poco.
Pues algo así.
Y es que necesito absorber la energía
que desprende el universo.
Que necesito sentirte de todas las maneras posibles.
Que necesito esto para seguir respirando.
Mi mente da igual cuando tenerte
de todas las maneras posibles es real.
¿Lo entiendes ya por fin?
¿Sí? Pues ven y abrázame. Dame la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario