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martes, 14 de abril de 2015

117.

¿Recuerdas cuando soñábamos con volar?
¿Cuando tú, pequeño y hermoso petirrojo
el cual quería alzar el vuelo
cantaba durante horas sobre su sueño
de levantar los pies del suelo?

¿Te recuerdas a ti batiendo los brazos
como si fueran alados, suaves y plumados?
Sonriéndole al viento, chillándole a la nada.
Con tus labios llenos de frío,
y de un hermoso color grana.

¿Te acuerdas de mí diciéndote loca, majareta y chalada?
Aunque todo significara lo mismo,
aunque todo careciera de sentido.
Porque lo que carece de sentido es lo realmente bonito,
y la locura en todo su esplendor lo es.

¿Conservas aún en tu memoria las noches de verano
hablándole a las estrellas,
esperando algún día ser amigas de ellas?
Mientras la Luna nos observaba,
celosa de su suerte.

¿Tienes aún ganas de volar?
Porque el viento hoy canta, los pájaros nos hablan.
¿Que qué dicen?
Dicen que echan de menos
nuestros infantiles sueños.

Así que agárrate fuerte,
despliega tus alas,
y déjate llevar por el viento.
Él te llevará a casa,
querido petirrojo.

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