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lunes, 28 de julio de 2014

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Eres como aquel último cigarro,
que poco a poco se me escapaba de las manos,
quemándose, consumiéndose,
apagándose.

Y es que es así como te veo,

como algo que tenía y 
que con el tiempo 
ha ido desapareciendo.

En realidad nunca te he tenido,

pero sé que en mis sueños 
siempre has sido mío, 
pero eran solo eso. Sueños.

Sueños que nunca se cumplirán,

ya que es como desear 
que no se acabe tu cigarro
que ya está a medio acabar. 

En todo este tiempo habré tenido

mil y un sueños de distinto tipo.
Sueños en los que reías conmigo,
en los que hasta dormías conmigo. 

Y es por eso que prefiero la imaginación

antes que ser presa de la tentación
y acabar haciendo cosas
que pueden ser horrorosas.

Yo solo quería dejarme de sueños,

pero ya nada de eso,
porque sé el nombre de la dueña
de tu alma, de tu corazón.

Y si es lo que quieres 

aquí estaré, 
queriéndote, deseándote,
amándote.

Porque soy tonta, 

una tonta que te ama,
y que sería de tragar cientos de cuchillas
con tal de verte esbozar una sonrisa.

Pero nunca sabrás esto, 

que es mi gran secreto, 
y es mejor así,
tanto para mí como para ti.

Es mejor que los únicos videntes de mis pesadillas

sean mis cigarrillos y mi almohada,
la música y las sábanas,
mis nudos en la garganta.




1 comentario:

  1. "Es mejor que los únicos videntes de mis oesadillas sean mis cigarrillos y mi almohada, la música y las sábanas, mis nudos en la garganta."
    100% identificada.

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