.

.

domingo, 20 de abril de 2014

Días tristes.

Días de lluvia, que
equivalen a días tristes,
en los que las canciones amargas
no dejan de sonar.


Observa al cielo llorar,
compadécete de las 
miles de lágrimas que 
sueñan con volar. 


Pero ellas caen y caen, 
como las miles de lágrimas
que me arrancan estas canciones
de desamores y traiciones.


¿Escuchas los truenos?
son los gritos de esta 
incesable tormenta.


¿Escuchas eso?
Son mis alaridos
al sentirte tan lejos.


Entre lágrimas me duermo,  
y con hermosos rayos
de mil y un colores
me despierto.


¡Ya está aquí! ¡Ya llegó! 
Se acabaron las lágrimas
y las canciones amargas,
y con ello los días tristes.


Riamos juntos durante
esta gran aparición de
colores, porque ya no 
hay más días grises.


Dediquémosle una
bonita canción a
este gran comienzo.
A los días felices. 

Dejémoslo todo atrás, 
centrémonos en el ahora,
porque este no será
para siempre. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario