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martes, 4 de marzo de 2014

Noches.

Benditas las aguas,
que traen consigo tu nombre
y el de nadie más.

Benditas las estrellas,
que dibujan tu figura
camuflada en constelaciones.

Bendita la luna,
que consigue siempre
iluminar mi corazón 
en las noches más oscuras.

Bendito tú,
que siempre consigues
hacerme feliz 
sin pretenderlo.

Gracias por cada sonrisa
y cada lágrima derramada por ti
porque son las únicas
que han llegado a merecer la pena.

Gracias por compartir conmigo
interminables noches de insomnio
en las que ambos
perdíamos la cabeza, locos.

Gracias por acompañarme esta noche
en la que el mar, las estrellas, la luna y tu corazón
hacen del mío un lugar
mucho más bonito.


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