.

.

martes, 18 de febrero de 2014

Just look at all that PAIN.



Un día te levantas y te das cuenta de que ya nada es como siempre. Que todo ha acabado, de alguna manera. Y lo asumes, o eso intentas al menos. Pero hay un momento en el que bajas la guardia, y sufres más que cuando supiste que todo acabó. 
Escuchas cada palabra y cada frase, que se te clavan como si fuesen puñales. Las lágrimas discurren por tus mejillas sin control alguno. Y piensas: "¿En serio lo llegué a superar alguna vez? Qué estúpida y débil criatura soy."
Pero es que por mucho que lo intente, no puedo olvidar todo lo que un día sentí. Los sentimientos son algo que, por mucho que lo intentes, tardan en irse, a no ser que los dejes ir. Y yo no los quiero dejar ir, y por eso creo que esta es mi autodestrucción, una autodestrucción a base de recuerdos felices, experiencias vividas, sentimientos guardados celosamente y música, mucha música.
Espero poder recordar, sentir y vivir esto sin que me duela algún día. Que sea todavía parte de mí, pero que no me afecte. No quiero olvidar, ni apartarme, solo quiero seguir hacia delante, crecer, madurar, ser más fuerte. Porque tengo claro que, aunque os hayáis ido hoy, volveréis probablemente mañana, con más fuerzas, con más cosas que contarme, con más música que me haga llorar, sonreír e incluso temblar. Y yo, como siempre, os estaré esperando.


No hay comentarios:

Publicar un comentario