Estoy echando raíces en un lugar que no es el mío.
En tierra árida, fría y vacía.
Y tú ni siquiera estás conmigo.
Rompería cada una de las extremidades que me atan
si no fuera porque aún no te he encontrado.
Y una parte de mí me dice que quieres que lo haga.
No quiero pasar el resto de mi vida lamentándome,
preguntándome todo aquello que podía haber hecho
y pensando en todo lo que podía haber sido.
Sé como el viento esta noche, que aúlla fuerte.
Tiene el síndrome de huracán.
Y yo, el de estocolmo.
Cada segundo que pasa
es un segundo más en esta casa
de cristal que se me echa encima.
Quiero ser del mar,
del sol, de la brisa del mediodía.
No quiero ser un árbol hecho cenizas.
Por favor, ayúdame.
Aunque intentarlo sea lo último que haga.
Por favor, ayúdame.
Créditos por la ilustración a Helena (@musikdramen en Instagram y Twitter), más que nada porque es mágico ver, mis versos plasmados el algo como esto. Gracias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario