.

.

domingo, 21 de septiembre de 2014

100.

Pensaba que sabías nadar entre demonios. Pero me equivoqué (¡cómo no!), y no sabes cuánto lo siento. Bueno, en realidad no siento nada. Te lo merecías. Te mereces el dolor que te provocan mis manos ahorcándote. Mereces sentir cómo poco a poco te quedas sin oxígeno. Mereces sentir cómo te observan los demonios, ansiosos de verte caer para devorarte. Porque quieren tu sangre, y yo quiero contemplar la escena. Quiero verte indefenso por completo. Porque ya es que me cansé de que solo fueras tú el que ganaba aquí.
No pienses mal de mí, yo soy una buena persona. Bueno, solo a ratos. Y solo con quienes lo merecen, que suelen ser bien pocos. Y tú no eres uno de ellos. Tú no eres nadie. Tú solamente eras una rosa llena de espinas, tan bello y tan embustero a la vez. Tan punzante y tan cobarde. 
Pero bueno, es bonito ver ahora cómo ellos te las quitan una a una, dejándote completamente desvalido para poder atacar en cuanto tengan ocasión.
La verdad es que me desagrada pensar esto después de todo lo que tuvimos. Era algo realmente increíble pero todo siempre acaba. Nada es para siempre, por mucho que algunas veces lo piense y que lo pensara contigo.
Espero que disfrutes de todos los mordiscos, de todas las patadas, de todas las puñaladas que te daremos nada más tu corazón deje de latir de una vez. Porque yo desde luego que lo disfrutaré. Porque de venganzas se vive. Porque he ganado. Y porque tú has perdido al fin. 



Sé que probablemente no será una de mis mejores entradas, pero es lo único que me sale del alma esta fría noche. Simplemente quería decir que ya son 100 las entradas que llevo aquí, en este blog (que a decir verdad, me está durando demasiado ya) y quería agradecer que me leáis y que me visitéis y me comentéis. Porque esto es mi vida. Mi vida es escribir. Y sin vosotros leyéndome sería una vida muy solitaria. Gracias. 

1 comentario:

  1. *se pone en pie y empieza a aplaudir emocionada* BRA-VO. Gracias por hacerme sonreir.

    ResponderEliminar