Te mostré todo lo que había en mí,
y tú lo aceptaste, pero a la vez lo denegaste.
Pero tenías razones para hacerlo,
y yo dolorosamente las acepto.
Pero que sepas que siempre odiaré
ese "Casi" y quedarme a las puertas,
el haber estado tan cerca,
pero a la vez tan lejos.
Quería un "Sí", ¡vaya que si lo quería!
pero las cosas nunca son como las desearía,
porque nunca hay suerte,
porque el amor duele.
Y es que me has dejado así,
oliendo a ti,
a tu delicado aroma
que a mí me vuelve tan loca.
Me has dejado tan sola,
tan rota,
pero sabes que yo te entiendo,
pero nunca lo haré del todo.
Pero aquí seguiré,
queriéndote, ayudándote,
amándote amargamente,
muriéndome lentamente.
Porque sabes que yo sin ti
soy como un barco sin mástil,
no puede resistir,
no puede vivir.
Y ahora es cuando yo me quedo
sola con todos estos recuerdos,
con mis imaginaciones,
con mis desilusiones.
Me tendré que conformar
con verte mientras duermes,
porque eres tan bello de contemplar
que me haces estremecer.
Me tendré que conformar
con verte despertar
en otro lugar
y no junto a mí.
Estoy cada vez más cansada de estar sola.
Yo te necesitaba,
y las piezas encajaban.
Éramos el puzzle perfecto.
Pero te has empeñado en que no lo somos,
y te has puesto a formar otro.
Un puzzle más resistente,
uno mejor que el que nuestras piezas mantienen.
Y lo único que me queda es el dolor,
la proximidad del adiós,
las lágrimas en mis mejillas,
el olor a ti.
Lo único que me queda
son estas amargas palabras,
que te dedico desde lo más profundo
de mi destrozado corazón.
Hola, perdona la expresión pero, ERES LA PUTA AMA, osea ya no solo escribes de putísima madre, cosa que espero que lo tengas más que asumida; sino que vas y escribes algo de modo que uf, lo he vivido, eres INCREÍBLE. Gracias, nunca dejas de hacerme sonreir.
ResponderEliminar