« Lie awake in bed at night
and think about your life
Do you want to be different?
Try to let go of the truth
The battles of your youth
Because this is just a game
It's a beautiful lie
It's a perfect denial
Such a beautiful lie to believe in
So beautiful, beautiful lie
Makes me...
It's time to forget about the past
To wash away what happened last
Hide behind an empty face
Don't ask too much the same
Because this is just a game
It's a beautiful lie
It's a perfect denial
Such a beautiful lie to believe in
So beautiful, beautiful lie
Makes me..
Everyone's looking at me
I'm running round in circles (plagued with)
A quiet desperation's building higher
I've got to remember this is just a game
It's a beautiful lie
It's a perfect denial
Such a beautiful lie to believe in
So beautiful, beautiful lie
Makes me... » – A Beautiful Lie, Thirty Seconds To Mars
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Era una noche de verano como cualquier otra, pero para ella cualquier momento cerca de él era especial. Él en sí era especial, aunque él se negase a admitirlo.
Ella pensaba que todo el mundo era especial a su manera, pero que él lo era un poco más. Él era la estrella que más brillaba aquella noche.
Él conversaba con el grupo de personas que les rodeaban, alegre y apasionadamente, como de costumbre. Y ella le miraba todo el rato, girando la cabeza algunas veces para que él no se percatara de sus miradas. Quería mantenerlo todo en secreto. Debía hacerlo.
Y en ese momento, empezó a hablar de alguien. Alguien que no era ella. Alguien que ella desconocía. Ese alguien a quien él amaba.
Ella seguía observándole, con los ojos llorosos, pero a pesar de todo aguantando todo el dolor que aquello le provocaba. Solo deseaba que fuera una mentira. Que él realmente la quisiera. Pero sabía que no era así.
Se le veía tan contento, tan enamorado, con una sonrisa deslumbrante, que ella se quería morir para no ver nada más. No podía.
Y nadie se percataba de lo que le pasaba. En parte lo agradecía, pero por otra parte ella deseaba que él la mirase y le preguntara, para poder decirle todo lo que sentía. Aunque aquello no significaría nada para él, y lo único que causaría eso sería dolor y un abismo entre ellos dos. Un abismo que los separaría aún más.
Porque aunque ella se negase, ellos parecían vivir en planos diferentes. Planos diferentes, pero a la vez paralelos. Pero a pesar de ser paralelos, seguían estando terriblemente lejos.
Desvió la mirada hacia otro lado, pero esta vez estuvo sin mirarle durante mucho rato. Necesitaba algo de tiempo para asimilar un poco más el hecho de que él tenía el corazón cogido por otra persona. Otra persona que quizá sería mejor que ella, y que seguramente le haría mucho más feliz. Y en parte lo agradecía, porque quería lo mejor para él, aunque ella no lo tuviera.
Poco a poco iba notando cómo el dolor que sentía iba menguando, cómo iba olvidando todo aquello que él le había dicho y las muchas ilusiones que todo le producía en su interior y cómo se iba dando cuenta de que todo lo que ella sentía y pensaba era una mentira. El amor de por sí era una mentira que había creando su mente, porque había hecho que ella lo idealizara todo aún a sabiendas que ella no era nadie y que quizá nunca lo sería. El amor era un juego al que ella siempre perdía. Y se odiaba tanto por perder.
Se escondió debajo de la cara vacía y sin sentimientos que el dolor iba construyendo lentamente. El dolor estaba enfriando su corazón poco a poco, y a ese ritmo dudaba de si volvería a amar otra vez (o al menos con tanta intensidad).
Volvió la cabeza hacia donde él estaba, fijando su mirada en él de nuevo, y se dio cuenta de que ya no sentía nada, que todo rastro de amor había desaparecido. Aunque todavía quedaba algo, ella lo notaba. Los sentimientos nunca desaparecían del todo, y ella lo sabía, pero prefería pensar que todo se había ido con las palabras de amor de él.
Tenía que mantener la cabeza fría y pensar que esto era un juego, y que tenía que remontar y vencer a su débil corazón de una vez por todas. Porque era eso o arrancárselo de cuajo para dejar de sentir algo por él cada vez que sonreía.
Y decidió dejar a su corazón donde estaba e irse lejos, muy lejos. Necesitaba irse a un lugar donde no llegara el resplandor de su sonrisa, que a ella tanto la estaba cegando.
Me encanta tu blog <3 he leído todas las entradas en un día y agdhjdkla. Sigue escribiendo, ay.
ResponderEliminarSoy uno de tus anónimos habituales, no he podido leer las últimas entradas antes pero en cuanto he tenido ocasión he corrido a leerlas, cual ha sido mi sorpresa al leer esta sino que estabas hablando de una chica que podría ser cualquiera, tu o incluso yo, pero esque haces que sea tan fácil sentirlo que cualquiera que lo lea se transforma en la enamorada que, al fin y al cabo lo somos todos. Gracias, nunca dejas de hacerme sonreir.
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