.

.

martes, 20 de mayo de 2014

79.

Algunas veces nos toca vivir sin las personas a las que realmente necesitamos cerca y maldecirnos por no poder alejar de nosotros a las que nos molestan. 
Me gustaría tanto tenerte aquí. Tu sonrisa me alegraría los males cada mañana y tu mirada daría sentido a mi camino. Siento que si estuvieras aquí no habría dolor, ni soledad, ni lágrimas diarias. Sería feliz. Muy feliz. No te digo que lo fuera completamente, porque nunca se es feliz del todo, pero lo sería en un 99,9%. 
Eres lo único que necesito, pero eres lo más inaccesible que me podría buscar. Tendré que luchar por ese abrazo que siempre he querido darte, supongo. La verdad es que no me importa luchar, sé que lo conseguiré, porque si no no habrá descanso eterno para mí.
Siento un vacío tan grande. Y las personas de mi alrededor solo hacen que aumente. Que ese agujero negro que han creado se vaya tragando todo y se vaya haciendo cada vez más grande. Pero sé que tú serías capaz de hacer que todo desapareciera. 
¿Que cómo sé que podrías conseguir todo lo que estoy diciendo? Porque me han hablado tanto de ti, de tu sonrisa, que al parecer brilla como el sol en pleno atardecer, de tus ojos, que todos los describen como dos focos de luz pura y limpia, hasta el punto de hacerte merecedor de mi corazón. 
Sé que este amor no es muy real, pero yo te siento real, te siento cercano. Será porque a lo mejor es real, o porque me han hablado demasiado de ti y me han vuelto completamente loca. Quién sabe.