.

.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Oh, amor.

"La vida no se mide por el número de veces que respiras, si no por el número de momentos que te dejan sin respiración."

Me pregunto por qué provocas esto que estoy sintiendo ahora mismo. Es como si sintiera mariposas, libélulas y demás insectos en mi estómago. Siento como si me faltara el aire, como si todo se hubiera detenido un instante, y es gracioso, porque lo único que he hecho ha sido mirarte a los ojos.
Tu mirada me hechiza, me paraliza, me enamora. Oh, sí, ¿me enamora? ¿Por qué? ¿Quién eres y por qué has entrado en mi corazón tan rápido?
Oh, amor. ¿Por qué otra vez? ¿No era suficiente con haberme hecho sufrir la anterior? ¿Por qué te empeñas en destrozar mi corazón? Por favor, para. Mi corazón no es indestructible, y lo sabes.
¿Habrá una cura contra el amor? ¿Contra sus efectos? ¿Contra todo lo que produce? Porque por mucho que el amor mueva el mundo, también hace daño. Y más aún cuando no puedes tener a lo que más deseas con toda tu alma y tu ser.
Porque muchas veces las cosas no salen como a nosotros nos gustarían, y creo que esta es otra de esas muchas veces. Otra. Siempre igual, una tras otra. ¿Algún día tendré suerte? 
¿Podré ver al amor como algo bueno en vez de algo hiriente? Solo quiero una oportunidad. 
¡Diantres! ¿Por qué no puedes ser mío por una maldita vez? Sé que no soy la más hermosa, ni la más inteligente, ni la más popular, pero al menos te puedo llegar a querer como no lo hará nadie.
Solo dime que sí, que podemos ser como Romeo y Julieta, y llegar a morir de amor. Por favor. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario