.

.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Unos entran, todos se van.

No sé qué ocurre últimamente. Nada está bien. Todo me va mal. Discuto. La gente se acaba alejando de mí, y muy pocos entran en mi vida. 
¿Por qué tiene que pasarme todo esto? ¿Y por qué justo ahora que es cuando más necesito a alguien a mi lado?
Todo se me viene encima y yo no sé qué hacer ya. Haga lo que haga, sea bueno o malo, acaba saliendo mal. Siempre. 
Creía que había conseguido ser algo más feliz, pero no, he tardado muy poco tiempo en volver a mi rutina de soledad y tristeza. 
Y yo me pregunto: ¿Conseguirá alguien sacarme de esto? ¿Conseguirá alguien librarme de esta agonía constante? Es que ya no sonrío, ni río, ni mis ojos brillan con la misma alegría que antes. Lo he perdido todo. Absolutamente todo.
Y nadie comprende nada. Todo lo que oigo son: "Solo intentas dar pena." o cosas por el estilo. Y no. Yo me estoy hundiendo lentamente, y lo único que hago es pedir que alguien venga en mi ayuda o se hunda conmigo.
Alguien que no me deje ir nunca. Alguien que me diga: "Todo va a ir bien." Eso es lo que necesito. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario